Estafas telefónicas – Tras bambalinas

     El lunes 2 de Noviembre, se entrevistó al subdirector de la policía penitenciara Nils Ching, quien nos brindó información sobre la realidad de las estafas telefónicas que ocurren día a día en Costa Rica.

“Nosotros nos manejamos con informaciones comprobadas.” Asegura Nils.

Los centros penales son solo un eslabón más. No todo sale desde ahí. Nils comentó que «un privado de libertad no tiene acceso a una computadora. Hay mas personas afuera colaborando con estas estafas. Ellos son los que ejecutan pero solo eso. Hay alguien afuera que provee la información y retira el dinero. ¿Como podemos comprobar esto? No hay manera.»

Adicionalmente nos informó sobre la existencia de colaboración por parte de oficiales de la policía, quienes han tomado una mala decisión en su carrera. También dejó claro que “La policia penitenciaria no le corresponde la tarea de investigar, eso es tarea de otras policías” como por ejemplo el OIJ.

A pesar de ser una red de estafas que va mas allá de los centros penitenciarios, el gobierno de Costa Rica, recien aprobó la ley de inhibición e invirtió en su aplicación para la mayoría de los centros penitenciarios del país.

“Ha sido un proceso intenso y complejo, especialmente por las consideraciones de seguridad que reviste para todos los involucrados en esta implementación. Afortunadamente, ya podemos decirle al país que la solución tecnológica empieza a funcionar y va a ir cubriendo, de manera gradual, todos los centros del país antes del finalizar el año”, así lo explicó Fiorella Salazar, ministra de Justicia y Paz.

“En curso, esta la ley de inhibicion en centros penales, esto suma una herramienta mas al trabajo que hace la policia.” “A lo largo de los últimos años se han decomisado en promedio 17,000 celulares.” Agrega Nils.

Sin embargo, no solo se trata de implementar la ley de inhibición para resolver el problema. El efecto que causará esta medida será de bajo impacto pues se deja claro que no se ataca directamente a la enfermedad. Recordemos que los privados de libertad son solo un eslabón más que pueden ser reemplazados con facilidad.

Por otra parte, Daniela Chavez, relató la reciente experiencia que vivió su primo en conjunto con sus compañeros de oficina.  “La gerente de mi primo estaba vendiendo el carro, por lo que recibe una llamada telefónica. Le dicen que estan teniendo problemas con la firma digital para pasarle el dinero. Por lo que, la gerente sigue las instrucciones e ingresa los datos de la tarjeta.» Chavez afirma que la gerente le solicitó ayuda a su equipo para que probaran junto con ella el sistema mientras introducía los datos de su tarjeta. «Mi primo comentó que como era la gerente, ellos jamás pensaron que los iban a estafar y ella tampoco pensó que la estaban estafando. Seis personas hicieron la prueba junto con la gerente y a esas seis personas las estafaron. Y como era 28 o 15 de mes, todos tenían la quincena completa en sus cuentas bancarias. Al final, todos automaticamente fueron al banco y metieron la denuncia pero ahí quedó. La gerente tuvó que asumir el monto de la estafa la cual sumaba en promedio 5,000,000 de colones.” Chavez agregó que “No se explica cómo esa gente tienen tanto poder para envolverlo a uno, y uno no darse cuenta que lo estan estafando.”